No creemos en un mundo donde las marcas transmitan jerarquías, estatus, división o poder.

No creemos en la pertenencia a una comunidad cuya base sea un icono, un nombre o una imagen.

No creemos que necesites un logo para expresar lo que eres.

 

 

No queremos que dependas de una marca para ser aquello que otros quieran que seas.

No queremos que un logo cambie tu esencia.

No queremos que un producto te represente. Nuestros productos son un mero continente que tú debes llenar de significado.

 

 

Creemos en amar a las personas, no a los productos. Usa los productos y ama a las personas, nunca al revés.

Creemos en un mundo líquido, sin banderas ni razas. Sin prejuicios, sin falsas apariencias, sin juicios por color o poder adquisitivo.

Creemos en un mundo sin marcas donde cada uno seamos responsables de crear nuestra identidad, nuestro cambio y nuestras decisiones. Creemos en las personas, no en las marcas.

 

 

Por eso nuestras prendas no llevan logo, porque no lo necesitas.