Entre miedo y escepticismo los árboles, los ríos y los vientos chillan.
 
Los productos sostenibles y saludables son más caros, ¿alguien lo entiende? ¿no debería ser al revés?
 
La prisa y la comodidad nos alejan de la consciencia y la empatía, hemos decidido de manera inexplicable que la economía es más importante que el planeta y la humanidad. Hasta ahora no hemos sido capaces de llegar y no destruir, ¿tiene sentido contaminar para fabricar? ¿tiene sentido comprar sin pensar? ¿tiene sentido esta forma de consumo actual?
 
Nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos, nuestro ego que nos roba la consciencia y nos aleja de lo más importante que tenemos: el planeta Tierra.
 
La industria y la forma de consumo ha dejado de ser humana. No pertenece a este mundo, no pone al humano en el centro. No queda otra que revisarla, transformarla y humanizarla.
 
El estado ha fallado. La religión ha fallado también. Los fanatismos son un tren en el que es sencillo subirse.
 
Desde hace pocas décadas existimos las marcas. El homo-consumidor necesita tener y pertenecer para dormir tranquilo. Soy uno si mi camisa está marcada con un caballo, soy otro si mi abrigo tiene una montaña en el pecho. Seré lo que sea pero soy, y eso parece ser lo único importante. Lo tenemos todo pero no tenemos nada.
 
La historia nos ha dado a las marcas un poder innecesario, la sociedad busca en nosotros el reflejo exacto de lo que necesitan ser.
 
Pero, ¿y si no necesitas ser nada? ¿Y si no necesitas a las marcas? ¿Y si no necesitas banderas? ¿Y si lo que te han contado no es la verdad? ¿Y si sigues haciéndote preguntas hasta que seas realmente libre?
 
Hay otra forma de hacer las cosas.
 
Desde el amor y la innovación queremos cambiar la forma de consumo y hacer accesible la sostenibilidad a cualquier persona y cualquier familia. También queremos que te hagas preguntas y que no te conformes con lo que te cuentan.
 
No somos moda, no somos marca, no nos asocies a nada porque no somos nada.
 
Solo somos un espejo que está justo delante de ti, si después de unos segundos ante el reflejo te gusta lo que ves, bienvenido a Minimalism.